Por cuatro meses, los clubes de la Liga de Expansión discutieron con la FMF si un estadio debía tener 5,000 butacas para competir en la categoría y 10,000 para aspirar a subir. También qué iluminación, qué vestidores y qué canchas de entrenamiento serían necesarios.
Mientras esa negociación avanzaba, Alberto Castellanos, presidente de los Leones Negros, asegura que el futuro de la división ya había tomado otro camino.
Castellanos, uno de los principales voceros de los equipos que pelean por recuperar el ascenso, participó en aquellas mesas y los Leones Negros forman parte del grupo que volvió a recurrir al TAS contra las decisiones aplicadas para 2026-27.
Las conversaciones tenían un antecedente inmediato. En septiembre de 2025, el TAS confirmó que la suspensión del ascenso y descenso acordada en 2020 comprendía seis temporadas y se extendía hasta la 2025-26. El tribunal consideró aquella medida temporal, aunque no ordenó expresamente que el sistema regresara en 2026-27.
Con ese periodo por terminar, los clubes comenzaron a discutir con la Federación bajo qué condiciones podría recuperarse el ascenso con una nueva certificación. Castellanos reconstruye ahora qué ocurrió mientras esas mesas seguían abiertas: afirmó que el Comité Ejecutivo decidió el 24 de abril que ya no habría ascenso deportivo hacia la Liga MX, pero que los equipos no fueron informados entonces.
“Todo el tiempo nos estuvieron dando largas, concediendo y haciéndonos creer que iba a regresar el ascenso y descenso”, dijo en entrevista con Sports Illustrated México.
Su versión adquiere relevancia después del anuncio de este jueves. La FMF presentó un nuevo modelo en el que Expansión encabezará una pirámide con Premier, TDP y el Sector Amateur, mientras la Liga MX quedará en una estructura diferenciada.
Francisco Iturbide, nuevo presidente de la Primera División, informó que, por mandato de la Asamblea de Dueños, el mecanismo para ingresar a la Liga MX fue modificado y a partir de ahora dependerá del cumplimiento de determinados criterios, como ocurrió con el Atlante, que regresó a Primera mediante la adquisición de la plaza del Mazatlán.
Para Castellanos, esa definición no comenzó esta semana.
Las reuniones habían comenzado desde diciembre de 2025. Durante enero, febrero, marzo y abril, sostiene, los clubes trabajaron con la Federación en una pregunta concreta: qué tendría que exigir una nueva certificación para que un equipo de Expansión pudiera aspirar nuevamente a Primera.
Las conversaciones llegaron hasta el detalle. Según el directivo, discutieron estadios con al menos 5,000 butacas para participar en Expansión y el doble para aspirar al ascenso, además de condiciones de iluminación, vestidores, seguridad, canchas de entrenamiento y fuerzas básicas.
“Nos comprometimos a que se mejorarían las canchas, que para participar en esa categoría todos deberían tener mínimo 5,000 butacas”, recordó. Para aspirar a subir, agregó, proponían elevar la exigencia a 10,000.
También pidieron recuperar el nombre de Liga de Ascenso. Castellanos reveló que desde la Federación se comprometieron a llevar algunas de esas propuestas a la Asamblea de Dueños y al Comité Ejecutivo.
Para los clubes que participaban en aquellas mesas, la discusión seguía girando alrededor de cómo recuperar el ascenso y bajo qué condiciones, no de sustituirlo por otro mecanismo.
De hecho, el 28 de abril esa expectativa todavía aparecía públicamente entre dirigentes de la categoría. Bruno Marioni, entonces presidente del Tepatitlán, aseguró que los equipos llevaban meses trabajando con la Federación y habían intercambiado propuestas para encontrar una fórmula que permitiera reactivar el ascenso.
Del 24 de abril al 9 de junio
Castellanos sitúa el momento clave dos días después de una reunión con los clubes de Expansión.
“Ellos lo decidieron el 24 de abril en el Comité Ejecutivo, dos días después de que tuvieron una Asamblea con nosotros en donde no nos dijeron nada de lo que iba a ocurrir”, aseguró.
Después pasaron varias semanas sin que las instituciones conocieran formalmente el nuevo escenario. El presidente de los Leones Negros relató que el 27 de mayo diez clubes solicitaron por escrito el calendario y el Reglamento de Competencia para saber bajo qué condiciones se disputaría la siguiente temporada. La respuesta llegó el 9 de junio.
Fue entonces cuando, según Castellanos, les comunicaron que no habría ascenso deportivo hacia la Liga MX y cómo quedaría organizada la estructura entre categorías. Entre la decisión que describe y la notificación transcurrieron 46 días.
La fecha coincide con lo que después declaró Iturbide. El presidente de la Liga MX reconoció que el 9 de junio los clubes de Expansión fueron notificados de que no habría ascenso y descenso, y que esa comunicación terminó formando parte del nuevo recurso presentado ante el TAS.
Lo que los clubes habían discutido durante meses como una nueva certificación terminó apareciendo de otra manera en las reglas de la temporada. El Reglamento 2026-27 estableció que los equipos de Expansión no ascenderán a la Liga MX y los de Primera tampoco descenderán, por acuerdo del Comité Ejecutivo.
La secuencia adquiere así otro sentido: después de que se agotara el periodo de seis temporadas establecido en 2020, los clubes negociaron con la Federación las condiciones para recuperar el ascenso; el reglamento de la nueva campaña estableció que seguiría sin existir.
El momento en que llegó la respuesta añadió otra circunstancia. Los clubes fueron notificados el 9 de junio. Dos días después arrancó el Mundial 2026 en México y el plazo para recurrir nuevamente al TAS ya estaba corriendo.
Castellanos declaró que tenían 21 días para presentar la apelación. El plazo corrió, por lo tanto, durante prácticamente toda la fase de grupos del Mundial. Los equipos decidieron acudir al tribunal, pero optaron por no hacer pública de inmediato la confrontación mientras se disputaba el torneo.
“Pudimos nosotros haber hecho un escándalo y demás. Al final prevaleció la prudencia. Fuimos al TAS, no dijimos nada, esperamos a que pasara el Mundial para entonces ahora sí dar a conocer todo lo que estábamos haciendo”, contó.
Sin embargo, la nueva apelación no repite la controversia anterior. La primera discutió hasta dónde llegaban las seis temporadas de suspensión iniciadas en 2020. La actual cuestiona la decisión tomada después de que ese periodo terminó y el sistema establecido por la FMF para 2026-27.
La diferencia es importante. El primer procedimiento no ordenó a la Federación restablecer automáticamente el ascenso esta temporada; confirmó el carácter temporal de la suspensión y su alcance hasta 2025-26. Ahora los clubes cuestionan que, una vez agotado ese periodo, las nuevas reglas hayan mantenido cerrada la vía deportiva hacia Primera.
Por ello, el anuncio de este jueves tampoco altera la estrategia de los equipos que regresaron al tribunal.
“Para nosotros no cambia nada, porque precisamente por eso fuimos al TAS de nueva cuenta”, afirmó.
De una certificación para ascender a un ingreso por criterios
La FMF hizo público este jueves el modelo hacia el que llevará ahora la estructura. Expansión quedará en la cima de una pirámide con Premier, TDP y el Sector Amateur; la Liga MX aparecerá en un esquema diferenciado y, para ingresar a Primera, el mecanismo ya no será el ascenso deportivo tradicional sino el cumplimiento de criterios establecidos.
La Federación aseguró que la propuesta cuenta con el respaldo de los 18 clubes de Primera y de una “amplia mayoría” de los equipos de Expansión. Además, Iturbide vinculó la posibilidad de analizar otro esquema en el futuro con la centralización de los derechos de transmisión.
Pero la secuencia que describió Castellanos comenzó mucho antes de ese anuncio. El periodo de seis temporadas establecido en 2020 había terminado, los clubes trabajaban con la Federación en cómo recuperar el ascenso y durante cuatro meses discutieron estadios, iluminación, vestidores, canchas y fuerzas básicas. El 28 de abril todavía había dirigentes hablando públicamente de reactivar ese camino.
El Reglamento 2026-27 estableció otra cosa.
Las 10,000 butacas que discutieron durante esos cuatro meses pertenecían a una certificación pensada para volver a ascender. Esta temporada comenzó sin ese derecho y el modelo anunciado este jueves abre ahora una puerta distinta hacia Primera: cumplir criterios que la FMF todavía no detalló públicamente. Ganar el torneo, por sí solo, ya no concede el derecho a subir.

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